martes, 11 de agosto de 2009

Un descanso para mis pies... ¡se lo merecen!


Y es que mi semana de vacaciones no lo ha parecido. Hemos tenido un plan bastante apretado:
- martes: a recoger a Sonia a la estación y llevarla a casa
- miércoles: a Ámsterdam
- jueves: Ámsterdam, Haarlem y La Haya, bajo uno de los días más calurosos y soleados que recuerdo en este país
- viernes: La Haya y Delft, y para casa
- sábado: íbamos a salir, pero necesitábamos que los pies se recuperaran un poco
- domingo: Maastricht
- lunes: Utrecht
- martes: Düsseldorf
Y todo ello acompañado de 525 fotos, billetes de tren a cascoporro, una tarjeta maestro fundida y 2 euros que nos han sobrado, como puede atestiguar una de las ya mencionadas fotos.
Necesito un descanso... mañana en la oficina.

domingo, 2 de agosto de 2009

Nos sacamos de paseo


Ayer nos fuimos de excursión al zoo. No fue la típica excursión de cole, con la mochila y el bocadillo, pero tuvo algo de aquellas salidas infantiles.
Hacía ya unos cuantos años que no pisaba un zoo, y la verdad es que no me puedo creer que hayan pasado más de 10 años desde entonces. Soy muy consciente de que ver un animal en una jaula de zoo, por muy disimulada que esté es como comerse una hamburguesa de tofu, pero menos da una piedra, ¿no?
Así que aprovechamos bien el día y nos pateamos el zoo de arriba a abajo. Empezando por los pingüinos de la entrada hasta los leones de la sabana metidos entre las perennes verdes praderas holandesas.

Vimos suricatos saludando, pájaros trotando por el camino, tortugas debajo de lámparas de calor, serpientes echando una cabezadita, chimpancés pescando hojas en el agua, monos saltando para nuestro deleite y jirafas a lo lejos.
También sentí cierta decepción ante las grandes expectativas que nos creó el propio zoo. Tanto bombo con el tigre para que luego lo viéramos desde una grandísima distancia a través de un cristal y de espaldas a nosotros. Es la gran venganza de los animales. Ellos están obligados a permanecer allí, pero eso no quiere decir que tengan que posar. Me irritó bastante la gente que no hacía más que golpear el cristal una y otra vez esperando a que el animal hiciera cucamonas ante su cámara de vídeo. Desagradable. Pero así es el padre que lleva a sus hijos al zoo.
Gracias a Esther tenemos un reportaje fotográfico de cada bichillo que había en el zoo y un gran recuerdo para todos los que fuimos. A ver si me pasa las cerca de 400 fotos que sacó. Yo me tuve que conformar con lo que aguantaron mis pilas alcalinas. Aquí algunos ejemplos.
Al final de la tarde estábamos destrozados, pero muy contentos, igualito que en las excursiones del cole.

sábado, 1 de agosto de 2009

Cuatro días

Buff, cuánto tiempo sin escribir por aquí. Lo tengo abandonado, así que a ponerse al día, que han pasado algunas cosillas interesantes por aquí.
Empezaremos por el Vierdaagse de Nijmegen, una marcha multitudinaria durante 4 días. Se celebra cada año y comienza siempre el tercer martes de julio. Por lo visto es el mayor acontecimiento mundial en lo que a marchas se refiere.
Los participantes recorren marchas de 30, 40 ó 50 kilómetros (según la categoría de sexo, edad, si son militares con o sin macuto) cada uno de los cuatro días.
El itinerario es el siguiente:
- El día de Elst.

- El día de Wijchen.

- El día de Groesbeek.

- El día de Cuijk.

Ver mapa más grande
Al llegar a Nijmegen, los participantes (de los que muchos son extranjeros, que por lo visto esto es famoso in the world) desfilan por Sint Annastraat (calle Santa Ana), que para la ocasión se rebautiza como Via Gladiola (ya que a los que van llegando les van dando flores).
A las personas que terminan se les da una medalla para indicar que han completado la marcha.

La ciudad está en fiestas desde el sábado anterior hasta el viernes. Como todo empieza oficialmente el martes, esa noche hay fuegos artificiales (con Barcelona de la Caballé y Freddie Mercury, en honor a Isaac) y cómo no, fuimos a verlos. Aunque estuvo lloviendo una gran parte de la noche, en el momento de los fuegos y después paró.
Es increíble cómo se pone aquello de gente. Las calles de Nijmegen están llenas de escenarios y de barras. Las calles huelen a cerveza todo el tiempo.

Y como hay fiesta, el tren se alarga toda la noche, bueno, también por las personas que tienen que caminar, que suelen salir temprano por la mañana para poder terminar pronto.

Una foto de la noche de los fuegos:

viernes, 3 de julio de 2009

Que salimos a nado... ¡una barca!

La que ha caído hoy....
Llevamos un par de semanas de calor holandés, que se traduce en unos veintitantos grados y bastante humedad.
Hoy se presentaba caluroso y a las 2 de la tarde ha caído un buen chaparrón, pero ha parado pronto.
A las 4 de la tarde ha vuelto a empezar y todo tenía pinta de ser como el anterior, pero ha seguido sin parar y en cierto momento las nubes eran tan grises que parecían negras. De repente se ha puesto todo oscuro, tanto que no se veían las copas de los árboles a través de la ventana.
Ha venido un compañero de la oficina a decirnos que desde su ventana las nubes que venían eran mucho peores, y sí, así era. Cualquiera diría que estábamos en pleno invierno.
Ha seguido lloviendo torrencialmente hasta que estando sentados en nuestra oficina he empezado a oír como un chorro de agua caía en alguna parte. He ido a la oficina de al lado, desierta hoy y me he encontrado una gotera que salía de los paneles del techo, en concreto de donde estaba uno de los fluorescentes. Pero no ha parado ahí la cosa, que mientras ponía la papelera en el sitio de la gotera se ha oído como en la otra punta del pasillo Willy empezaba a dar gritos, y es que en su despacho había otra gotera igual o peor.
Demencial, aquello ha empezado a echar agua sin parar, se han caído los paneles, hemos tenido que cambiar el mobiliario, desenchufar todo y quitarlo de la zona acuática. La moqueta de Willy está como para que le crezca de todo.
Y mientras seguía lloviendo.
Resulta que en la planta baja el agua se estaba saliendo de los baños y la cantina se ha inundado. Una de las paredes frente a la smoking room estaba empapada y el agua salía por todas partes.
La entrada estaba inundándose, y las motos que estaban aparcadas ahí estaban con las ruedas que casi ni se veían.
A todo esto las recepcionistas estaban llamando por megafonía como locas a los de mantenimiento.
Cuando ha parado un poquito hemos aprovechado para irnos en el coche de Teresa, menos mal porque la casetilla de las bicis estaba inundada, mañana habrá que ir a rescatarlas (menos mal que la mía ya está toda oxidada...)
Y cuando por fin hemos salido de la oficina resulta que el parking estaba hasta arriba de agua, así que de tripas corazón y con el agua hasta más arriba de los tobillos, sic.
Al llegar a casa resulta que los pisos bajos se habían inundado y la calle estaba que parecía un pantano. Así que aquí os pongo unas fotos del momento.
Ahora entiendo las inundaciones de verano de Centroeuropa...



domingo, 21 de junio de 2009

Llegó el verano, pero no lo parece

Y es que llevamos unas semanas que no parece que llega el verano. El sol es bastante tímido y no se atreve a salir del todo.
Nublado casi todos los días, aunque el jueves nos fuimos a comer a Boxmeer en lugar de la cantina y nos pegó el sol, como mi brazo derecho puede atestiguar, ahora que está más moreno que el izquierdo (bueno, está moreno para los estándares del poco sol que hay aquí, porque en España seguiría siendo "moreno flexo").
Una fotito desde la ventana:

jueves, 18 de junio de 2009

Mi "nueva" bici, segunda parte

Bueno, pues hoy ha tocado seguir arreglando la bici. Por lo menos el día de hoy ha sido bastante decente y ha pegado bien el sol.
Con la herramienta que ha traído Isaac (una llave inglesa que pesaba como 5 kilos y era tan grande como mi antebrazo... ¡o más!) y la que tenemos en casa, Esther y yo hemos dado cuenta de la rueda de atrás... previo desmontaje del guardabarros trasero, ya que la tuerca oxidada no hay quien la quite, así que a lo bestia hemos sacado la rueda y desmontado el neumático. Nuevamente la suerte ha acompañado y la cámara estaba intacta.
El gran problema ha sido volver a montar todo, reglaje de frenos incluido, ya que rozaban constantemente contra la rueda, y como podemos esperar, no es muy recomendable.
Al final la he probado, y aunque mañana puede ser que me piñe un poco ¡podré volver a ir en bici al curro!
Somos unas machotas, arreglando la bici y sin tíos de por medio, que lo único que ha hecho Isaac aparte de traer la llave, ha sido cargarse un hierro de los que sujetaban la parrilla de atrás de la bici.
Lo peor de la tarde: me he dado un golpazo contra uno de los radios de la bici en el índice derecho y tengo un huevo verde.
No puedo hacer algo sin conseguir un huevo verde ¬¬




miércoles, 17 de junio de 2009

Mi "nueva" bici

El lunes tuve que devolver la bici que me habían prestado hasta ahora y me busqué una alternativa.
Me compré una de segunda mano para reparar. Una ganga, vamos. Y como ayer diluvió cosa mala, me he dispuesto hoy a repararla.
He comprado 2 neumáticos nuevos (bueno, los ha tenido que pagar Esther porque se me ha estropeado la banda de la tarjeta, pero eso es otra historia), me he puesto la ropa de batalla, he cogido las herramientas y al toro...
La rueda de delante se ha dado bastante bien, además, he tenido la suerte de que la cámara está bien y tengo una rueda arregladita... ¡por mí!
En cuanto a la rueda de atrás... pues no he podido desmontarla, está tan oxidada la tuerca que no hay dios que quite eso. Necesito ayuda... y mañana viene la caballería a ayudarme, a ver si lo conseguimos.
La verdad es que me hace bastante ilusión arreglar la bici, aunque esté naranja de óxido y poblada por más insectos que toda la selva amazónica.
No tengo foto de la paciente, pero ya intentaré subir alguna cuando esté más presentable...