martes, 28 de enero de 2014

Sigo aquí...

Pero es que últimamente mi vida se reduce a la oficina y después elegir qué color de pintura irá bien en cada habitación, qué suelo (trauma) poner, los muebles, los electrodomésticos... Cojones, qué chungo es ponerse a elegir lavadora, si todas parecen iguales, ¿son 20 kWh por año mucho o poco? ¿Alguien lo sabe?

Ya contaré mis experiencias... pero es que ahora no tengo tiempoooo

martes, 17 de diciembre de 2013

Kerstpakket version 5.0

El año pasado ya comenté la jugada, o más bien, cómo nos la habían jugado con la cesta de Navidad 2012.

La sorpresa este año ha sido menor porque una amiga ya la recogió antes y nos mandó una foto de lo que nos esperaba.

Pero eso no quita decir que este año ha mejorado considerablemente. Aunque solo sea por el regalo.

Que qué es lo que lleva la cajita. Bueno, pues una vez que abres la caja (bastante ligera, por cierto), te saluda esto:


Y entonces, ¿cuál es la temática de este año? ¿Qué país o región representa? Bueno, la temática de la maleta navideña sólo puede describirse como diabética:
 

- 1 Bolsa de ositos de goma
- 1 Twix
- 2 Tarritos de mermelada como esos de los hoteles
- 1 Bolsa de nubes
- 2 Gofres
- 1 Bote de nata en espray
- 1 Caja de barquillos
- 1 Paquete con un bizcocho de especias holandés
- 2 Cervezas (para bajar el bizcocho)
- 1 Botella de vino
- 1 Minitarrina de paté de pollo (para eso, mejor ni meterla)
- 1 Caja de trufas
- 1 Caja de galletas
- 1 Caja de regaliz negro (los famosos dropjes repiten en la cesta)
- 1 Caja de wilhelminas (caramelos tipo peppermint)
- 1 Caja de té (vuuueeeelve, a la cesta vueeeelveee, vueeelve a tuuu hogaaaar; una cesta de Navidad sin té no es lo mismo, oiga)
- 1 Bolsa de merengues
- 1 Caja de nosequé de queso y sésamo
- 1 Caja de panecillos para hacer canapés
- 1 Bolsa para meter los zapatos de viaje
- ¡¡¡¡¡Y una maleta de mano!!!!

Oye, si al año que viene la cesta vuelve a ser decente, se confirmará mi teoría: 1 año mierda, 2 buenos, 1 año mierda, y así sucesivamente.

Recopilemos: 2009, cesta de comercio justo (una mierda, eso de tener comida para pájaros fue un WTF en toda regla), 2010, cesta de temática asiática (poco navideño, pero bien), 2011, cesta sudamericana (ya acostumbrados a no tener turrón), 2012, cesta holandesa (maaaaaal), 2013, maleta navideña (guaaay). 

A ver qué nos depara el 2014 con una cerveza en la mano y un gofre en la otra.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Albúminen

Hace unos años, estando en un mini concierto de Travis, mi hermana y yo sufrimos lo que a partir de ese momento sería llamado el "efecto albúmina"...

Para los que no sepan de qué va la cosa, la electroforesis es un método para separar moléculas en función de su carga eléctrica. Se pone un polo positivo, uno negativo, un soporte donde poner la mezcla y se conecta a un campo eléctrico. Sirve para separar, por ejemplo, proteínas. La albúmina es una proteína y corre que se las pela por el campo eléctrico, migrando a velocidad mucho más alta que otras proteínas.

Después de este apunte nerd, en el que seguro que he metido la pata unas cuantas veces, vamos al tema.

El efecto albúmina: dícese de la persona, durante un concierto, que migrará desde una punta de la sala hasta colocarse enfrente de ti en menos de lo que canta un gallo. Y será una de las más altas. La migración suele ser en horizontal, derecha-izquierda o izquierda-derecha. No se descartan migraciones en vertical, pero no son tan habituales.

Viviendo en Holanda el efecto albúmina no sólo se ha multiplicado, sino que ha crecido exponencialmente. Afortunadamente, la altura del sujeto en cuestión no (pero casi).

Y todo esto para decir que el sábado pasado fui a ver por vez primera a mis adorados Depeche Mode, me busco un sitio majo para verlos, y antes de que empiecen los teloneros se me planta un vigardo de 2 metros justo delante.

Y entonces me muevo un metro más a la izquierda, y entre los empujones, que llega el tío de la mochila-barril de cerveza (lo que no tengan los de Heineken...), que me muevo un poco por aquí, llega otro tiarrón y se me pone delante.

Cagontó.

Y entre canción y canción, todos sufrimos un poco de electroforesis y acabé viendo algo más...

Let's have a Black celebration...

miércoles, 6 de noviembre de 2013

¿Y qué paso con la carrera? ¿Muchos tobillos rotos?

Al final ganó una alemana que es una profesional en eso de correr con taconazos. Así no vale, lo que tiene que molar es ver a amateurs 100%, y no a una señora que corretea con tanta soltura. 

Es como la San Silvestre, que la gana siempre un profesional africano pero lo que mola es ver a la gente disfrazada.


Leñe, qué velocidad. Soy yo y a los dos pasos ya he caído de lado (verídico, un verano caminando por la calle con unas sandalias de plataforma pisé un adoquín fuera de su sitio y pude notar a cámara lenta cómo iba inclinándome poco a poco hacia la derecha hasta pegármela. Y sin haber bebido T_T).

Pero también es importante saber que sólo participaron 3 mujeres. Debe ser que no hay tanta gente loca como cabría esperarse. Pero eso también mola. Si llegas la última puedes decir que llegaste la tercera...

miércoles, 30 de octubre de 2013

Todo por la fama eterna

Es una pena que me lo vaya a perder...

Hace poco, un amigo ponía en el caralibro una gran noticia: Nijmegen va a intentar entrar en el libro Guiness de los récords. 

La prueba: una carrera de tacones por las calles de Nijmegen.

¿Carrera de tacones? Surgen grandes dudas ante esta noticia, y más si tenemos en cuenta que la página oficial está en holandés.

A todos los interesados, ahí va:

¿Dónde? Nijmegen, Molenstraat. Calle, como todas las del centro, hecha de adoquines ensamblados con arena, que no cemento. Verás tú dónde van los tacones a atascarse.

¿Cuándo? 1 de noviembre, a las 13 horas. Así, para remover bien el sandwich y la sopa del almuerzo.

¿Quién puede participar? Pues mujeres y hombres (ains, ¿no lo pondrán en internet con una webcam?), en dos categorías: de 21 a 35 y mayores de 35.

¿Qué tipo de zapatos vale? Ay amigo, que aquí no vale cualquier cosita. Si te pensabas que unas plataformas o cuñas valían, no, no: los zapatitos tienen que ser stilettos de un mínimo de 9 centímetros de alto ¡y como máximo 1,5 de ancho! Me da a mí que las urgencias se colapsan con esguinces, fisuras y roturas. ¡Pobres tobillos!

Armas de destrucción masiva de tobillos


¿El premio? El primero en llegar de cada categoría se lleva 100 euros, fama eterna y el récord. Para el segundo y tercero, cheques regalo y cosas así. Mmm, ¿cubrirán esos 100 euros las facturas médicas?

Por supuesto que no se hacen responsables de nada de lo que te pase durante la carrera, ya que si eres tan temerario de correr 100 metros por calles adoquinadas encaramado a unos stilettos de 9 cm, es porque confías suficientemente en tus capacidades físicas. Y si no, que sepáis que hay un puesto de primeros auxilios para los accidentados.

Se comentaba que esta carrera es muy posible que esté patrocinada por la unión de fisioterapeutas y traumatólogos de la ciudad.

Es que hay gente que no sabe en qué gastarse los 350 euros de franquicia del seguro médico...

lunes, 14 de octubre de 2013

Roadtrip veraniego por la Bretaña francesa - Día 5 (o el del váter asesino)

Quimper - Quimperlé - Carnac - Quiberon - Sainte-Anne d'Aurey

Como poco a poco nos fuimos retrasando en el planning, decidimos incluir Quimper para la mañana siguiente. Fuimos tempranito a verla y nos gustó bastante. La catedral es de estilo gótico y como iba siendo habitual, muchas casitas con vigas de madera.

Y como va siendo habitual, en todos los viajes me tiene que ocurrir algún que otro percance... Estábamos en el mercado de la ciudad y mi hermana dijo que necesitaba ir al baño. Tuvimos suerte e indicaban baños fuera del edificio. Creímos ver que eran de pago, así que dijimos "bueno, pues no dejamos que se cierre la puerta". Después de mi hermana, que entró en el de minusválidos, sujeté la puerta y entré. Y al cerrar veo que se oye un ruido de agua y que la taza del váter se ha levantado y se está limpiando. Ah, pues guay, más limpia estará. Y de repente venga a salir agua, venga a salir agua, y mis pies que empiezan a mojarse porque sale agua de la pared, a ras del suelo. Y yo que empiezo a gritar como una loca y la puerta que no se abre, y mis pies empapados. Y por fin atiné a abrir y mi hermana y amigos todo preocupados porque me oían gritar y no podían abrir la puerta y no sabían que pasaba. Pues pasó que se me mojaron todos los pies y las piernas con la desinfección del baño xD

Con los pies a remojo nos fuimos a Quimperlé a darnos una vueltecita y después a Carnac a ver los alineamientos de menhires. La verdad es que fue un chasco muy grande. Son alineamientos muy grandes de pequeños menhires. Vamos, que el del primer día tendríamos que haberlo visto el último y así nos hubiéramos ido bien contentos, jaja. Tuvimos mucha suerte y salió el sol, tanto que me quemé en plan agroman. Estuvimos como hora y media/ dos horas paseando por allí, pero se puede pasar medio día por ahí caminando. Hay también cairns por allí. Y todo gratis, oiga!

Volvimos al coche y para Quiberon. Desde el principio había mucho tráfico y no sabíamos muy bien por qué. Supusimos que era por la playa, pero cuando nos dimos la vuelta el atasco era monumental, y al llegar al hotel nos dimos cuenta de que era viernes!

Lo que más me gustó de Quiberon fue el istmo. Impresiona ver una franja de tierra en la que cabe una playita por un lado, la carretera al medio, y por el otro lado otra playita. El aire era de los que se te lleva hasta la ropa. No nos extrañó nada que hubiera tantísima gente practicando kitesurf.


Esa noche nos quedamos a dormir en Sainte-Anne d'Aurey, en un hotel que debía ser para gente mayor, porque el señor nos dijo que no podíamos usar el párking si volvíamos de noche porque hacíamos mucho ruido al abrir la verja y despertábamos a los vecinos. ¿Pero qué tipo de verja era esa? ¿Las de las películas de terror?

viernes, 11 de octubre de 2013

Holanda quiere hasta mi hígado

Resulta que ya no les basta con que pague mis impuestacos, ¡ahora se quieren quedar hasta con mis órganos!

Cuando llevas tanto tiempo como yo aquí, el gobierno holandés supone que te vas a quedar más tiempo y te manda una carta para que te hagas donante de órganos. Por lo visto todos los holandeses al cumplir 18 años tienen que decidir si serán donantes o no.

Te dan varias opciones: Sí, no, que decida mi familiar tal y tal. Pero siempre tienes que contestar y enviar el formulario de vuelta al gobierno.

La verdad es que es bastante curioso...