sábado, 12 de julio de 2014

jueves, 10 de julio de 2014

Dudas existenciales de Willy Fogg

¿En qué sistema de numeración se considera que los números 1-15 están incluídos del 16-30? 

¿O eso sólo cuenta cuando te quieres colar en el avión de los primeros?

domingo, 25 de mayo de 2014

A él le daba igual el resultado

Ayer quedamos con unos amigos para ver la final de la champion lí (ay mi pobre Atleti). Lo vimos en un pub irlandés que suele poner en la tele competiciones deportivas de todo tipo, y para la ocasión montaron 2 pantallas gigantes y hasta bancos en la parte de fumadores. Estaba aquello a reventar de holandeses sudorosos y de guiris de todo tipo (curiosamente, si había mucho madridista por ahí, no hicieron ningún ruido, salvo cuando ya se sabían ganadores del partido; del Atleti estábamos 2 y los del Barcelona que apoyaban moralmente).
 
Entre uno de esos holandeses estaba el que acabó siendo nuestro gran amigo de la noche, un rubiales orondo que desde el momento en que me vio la bufanda del Atleti no paró de decir "Go, Atleti, go" y de intentar mangarme la susodicha bufanda. También estaba su amigo el gafe, el que nos estuvo dando la murga en el momento en que Ramos empató el partido.
 
Este tulipán atlético se hizo la foto con la bufanda, se hizo fotos con nosotros, intentó agitar la bufanda despeinando a todo aquél que estaba en su radio de acción, se fue a hablar con gente con la camiseta del Madrid (esos tan calladitos hasta el 3-1), me hizo enseñarle las canciones que cantaba para animar al Atleti... vamos, que lo pasó bomba. Una pena que esta mañana no recordara mucho después de la que llevaba encima.

jueves, 22 de mayo de 2014

Día de elecciones

Esta vez sí que nos acordamos del papel: hace unas cuantas semanas recibimos una carta del ayuntamiento diciendo que si queríamos votar para las elecciones europeas teníamos que rellenar un formulario con nuestros datos.

Pues así lo hicimos y a la semana siguiente nos envió otra carta el ayuntamiento recordándonos que en la carta pedían también una copia del DNI. Todo acompañado del formulario original con un asterisco rojo enorme en la parte donde pedían la copia y subrayado en fluorescente. Ups, pillamos al funcionario sutil...

Así que hace un par de semana enviaron la tarjeta para votar y un ejemplo de papeleta-sábana.


Una, acostumbrada al sistema apolillado de listas cerradas, no está muy suelta en estas cosas, así que leí bien las instrucciones para no cagarla :P

¿Cómo va la cosa aquí? Vas a tu local de votaciones (que puede ser una estación de tren o en nuestro caso una residencia de ancianos), entregas tu papel de votar, te buscan en la lista y te dan tu papeleta, te vas a una casetilla abierta y votas con un lápiz rojo a la persona que quieres. Sólo una y si es la última de la lista, pues esa. Por último pones el voto en un contenedor como los de la basura. Esta gente lo ha clavado con esa ironía.

Y ahí mi primera votación en Holanda. No fuera de España, porque ya voté en Alemania, donde por cierto, también echan la papeleta al contenedor de basura... ¡Qué desarrollado tienen en el norte el verdadero significado de una papeleta!

martes, 22 de abril de 2014

Esos momentazos que hacen que quieras volver a España (mentira)

Levantarte a una hora temprana para arreglarte y quedar mona para una foto, irte andando al tren a pesar de haberte hecho los 4 días anteriores los 100 km mínimos que te piden del Camino de Santiago para la Compostela, hacerte una foto en el fotomatón, ir a la comisaría, que te llamen, enseñes la foto y te digan que no vale, y que te toca (menos mal que fue hace menos de un año) usar la foto guarrindonga que usaste para el DNI. Y aún con eso, que encima la tía te diga que en esa foto horrenda pareces más vieja.
 
Gracias, funcionaria. Usted también, pero en persona.

domingo, 16 de marzo de 2014

Nooo otra vez nooo

Ya sé que últimamente sólo hablo del Ikea, pero es que ocupa grandes horas de mi tiempo en estas últimas semanas.

Y sólo decir que no hay sentimiento peor que llegar a casa del gimnasio y que te digan, con cara muy seria, "tengo malas noticias... ¡hay que volver a Ikea!".

Porque los capullos nos trajeron la tabla de la mesa y los soportes, ¡¡¡pero no las patas de la mesa!!!

Así que vuelta para allá y ya de paso, a comprar más :__(

Malditos, odio la tienda, ya me sé dónde están todas las secciones :-/

viernes, 21 de febrero de 2014

Visita al Ikea [insertar música de terror]

Era inevitable. 

Te alquilas una casa de esas de cuatro paredes, sin suelo ni ná. Miles de horas invertidas en elegir la pintura en el Gamma (jodó, qué cara es la pintura, oiga), para que luego a la semana siguente entre en oferta. Otras cuantas más decidiendo si te quedas con los rodapiés viejos o los pones a juego con el suelo. Luego elegir el suelo (ossstiá, qué caro el suelo, ¿no?). Pintar y montarlo todo. Ir a mirar electrodomésticos. Pasarse las horas muertas decidiendo de cuántos litros hace falta el frigorífico, ¿1400 rpm son muchas?, ¿eso de A+++ es cierto o es un mito (o son los padres)? Encargarlos. Que te los vayan a llevar y que no se presenten (cabronesss). Que por fin se presenten y te los conecten.

Y ya está. 

Ya no se puede procrastinar más. 

La casa está preparada para ellos...

¡¡¡Toca ir al Ikea a escoger y encargar los muebles!!!

Ese infierno dantesco que huele a albóndigas, plástico barato y velas perfumadas (todas a la vez).

Ahí estás con tu lista de la compra, todo ordenado por peso (qué organización) y acabas comprando el sofá del color distinto al que habías planeado. Cambias la mesa de la cocina, como las sillas que anteriormente habías elegido no pegaban con la primera mesa, las cambias, pero al cambiar a otra mesa, vuelves a las sillas. Y las sábanas, y los edredones. Ah, que el edredón que tú quieres ya no se vende en el tamaño que necesitas y el que lo va a sustituir aún no se vende (coño, también es casualidad). Y las almohadas (¿y yo, duermo más de lado o más sobre la tripa? ¿me romperé el cuello si cojo esta o me asfixiaré en aquella?). Y, espera, ¿venden esa mierda en Ikea?

Y por fin llegas al almacén a hacer tu pedido. Y una señora holandesa que está encargando 2 mierdas se tira ahí 3 horas y te hacen esperar. Y ya por fin te atienden. Y te sacan la factura (osstiá, un sueldo y medio). Y como compensación te dan un vale para un café y un trozo de tarta (qué generosidad ¬¬). Y cómo no, Murphy se alía en tu contra y eliges la cajera joven en vez de la de más edad pero no te das cuenta que el señor que va delante de ti tiene como edad de jubilado y se tira 3 puñeteras horas para pagar porque se pone a comprobar la megalista del ticket para ver que la chica no le está timando. Y pagas. Y te piras.

Pero sabes que lo peor sólo acaba de empezar. Porque ahora toca...


MONTAR LOS MUEBLES DE IKEA 


(aunque no se ha dado tan mal para empezar)